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sábado, 7 de agosto de 2021

ENTREVISTAS, CONFERENCIAS Y PUBLICACIONES DE BJARKE INGELS


por Stepen y Barno blog






Continuamos con esta serie de posts cuyo objetivo es conocer con más detenimiento a los ponentes del que quiere ser el congreso de referencia dentro del marco de educación en arquitectura: Arquitectura y persona.
Esta vez es el turno de Bjarke Ingels.





1. ENTREVISTAS A BJARKE INGELS
1. ENTREVISTA A BJARKE INGELS, POR ARCHDAILY






2. ENTREVISTA A BJARKE INGELS. THE BEAUTY OF THE HUMAN. DESDE FUNDACIÓN ARQUIA



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3. BJARKE INGELS: DIFFERENT ANGLES


4. ABSTRACT: THE ART OF DESIGN. BJARKE INGELS: ARCHITECTURE, POR NETFLIX. DESDE FUNDACIÓN ARQUIA

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5. ENTREVISTA A BJARKE INGELS. DESDE LA VANGUARDIA

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2. CONFERENCIAS DE BJARKE INGELS
1. BJARKE INGELS. GIVING FROM THE FUTURE. BIG EN UFV ARQUITECTURA






2. A LECTURE BY BJARKE INGELS. POR COLUMBIA GSAP






3. EL BUEN DISEÑO. BJARKE INGELS. POR ARQUITECTURA DOS







3. PUBLICACIONES DE BJARKE INGELS
1. FORMGIVING – AN ARCHITECTURAL FUTURE HISTORY – EL LIBRO DE BIG – BJARKE INGELS GROUP

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2. BIG. HOT TO COLD. AN ODYSSEY OF ARCHITECTURAL ADAPTATION

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3. SOCIAL INFRASTRUCTURE. NEW YORK. POR DOUGLAS DURST Y BJARKE INGELS

AccederDatos de interés:

WEB DE BIG – BJARKE INGELS GROUP
ACCEDER AL CONGRESO ARQUITECTURA Y PERSONABJARKE INGELS EN EL CONGRESO
ACCEDER AL CONGRESO ARQUITECTURA Y PERSONA







¿Cuándo? última semana de septiembre.

martes, 26 de marzo de 2013

Entrevista a Gustavo Medeiros Anaya Por Omar Paris para 30-60 cuaderno latinoamericano de arquitectura N7 Colores octubre de 2005.





Entrevista a Gustavo Medeiros Anaya 

Por Omar Paris para 30-60 cuaderno latinoamericano de arquitectura N7 Colores octubre de 2005. 





Gustavo Medeiros Anaya nació en Bolivia y reside actualmente en Cochabamba. Obtuvo Medalla de Oro por sus méritos en la carrera de Arquitecto en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Córdoba 
en el año 1964. Como artista plástico autodidacta, participa en eventos internacionales de pintura, grabado y textil desde 1963. Autor de importantes obras de escala urbana y arquitectónica. Director del Centro de Estudios y Proyectos Nueva Visión. Catedrático en la Universidad de Cochabamba. Ha dictado cursos en 11 Universidades de Bolivia, Argentina, Ecuador, Colombia y Panamá. Ha escrito y publicado libros y artículos sobre su obra y el pensamiento arquitectónico, urbanístico y pictórico. Tanto su arquitectura como su pintura se destacan por identificarse con el ámbito y la cultura andina. Para: Gustavo Medeiros Anaya 

Omar Paris  

Hola Gustavo, espero que estés bien. 
Si te parece, podemos comenzar la entrevista con estas preguntas y luego intercalaría algunos otros interrogantes que surgirán seguramente de tus respuestas. 
De esta manera tendremos unas idas y vueltas para que sea más fluido este diálogo escrito. 

O.P. Giancarlo Puppo en el prólogo del libro de tu autoría titulado Una visión pictórica del ámbito andino te califica como uno de los pocos que logra pintar lo latinoamericano "sin folklorismos, utilizando una visión y una tecnología contemporáneas".... ¿Podrías decirnos de donde surge tu interés en rescatar aspectos de la identidad latinoamericana desde tu obra pictórica? 

G.M. Nunca tuve una posición premeditada en la búsqueda de una identidad, creo que ella brota natural y espontáneamente, en la medida en que es auténtica. Ahora bien, cuando encontré que la pintura boliviana (en los 60´s) tenía la vertiente de la denuncia social como quien dice vendiendo bien las imágenes de miseria y explotación, por una parte y la vertiente de un arte abstracto "per se", no dudé en revalorar aspectos de la cultura andina como ser su calidad textil, que corriendo los años mereció el calificativo de "ancestralismo abstracto" en la tesis doctoral de Isabel Rith Magni (actual redactora de la revista alemana Humboldt), quien encontró similitudes en el enfoque pictórico de 6 pintores ecuatorianos, 6 peruanos y otros 6 bolivianos, sin que entre ellos hubiera ningún contacto personal, salvo la vivencia particular del ámbito andino. 

O.P. ¿Qué importancia le das al color en esta identidad? 

G.M. En aquellos años encontré que el color predominante en los cuadros de denuncia social era el pardo de la tierra y de la tristeza. Sin embargo, bajo la luz reverberante de nuestros cielos, los colores no pueden ser agrisados como la pintura europea de cielos brumosos. Por otra parte los tintes naturales con que se tiñen las lanas de los textiles indígenas son colores directos, puros como los que salen del pomo. Si bien nuestro paisaje altiplánico puede parecer pardo, las festividades son plenas de color en la vestimenta. En el fondo creo ser un optimista en medio de la soledad del altiplano.

O.P. ese pardo de la tierra del que hablás... En el libro Arquitectura en Bolivia, decís que a partir de los años 80 comienza un manejo "consiente y provocativo" del uso del color por parte de los arquitectos bolivianos como contraposición al uso de los colores ligados a los materiales naturales.... 

G.M. Recién a fines de los 80, al menos yo, empecé a usar el color en la arquitectura vinculando estructura-luz-cielo en contraste con paño ciego-color-montaña. Aclaro que en la dimensión de nuestras ciudades, el paisaje de montaña está presente como al alcance de la mano. 

O.P. En ese mismo libro también hablás de un cambio en la fisonomía urbana monocromática de la periferia, derivada del uso del adobe en las casas populares, por una policromática determinada por el cambio de tecnología. ¿Cuál es la relación que evidencias entre las diferentes maneras de usar el color y la tecnología? 

G.M. En los barrios populares de La Paz, se dio un primer piso en adobe, obra instantánea y de invasión, aprovechando el corte de terreno necesario para asentar la casa en las altas pendientes. Luego el habitante "progresa" elevando uno y más pisos en ladrillo hueco, que lo irá revocando, pintando y decorando conforme se vaya consolidando su bienestar urbano. 
En nuestro medio, la tecnología de la construcción está en etapa absolutamente artesanal, o sea del mampuesto a mano de albañil. Por tanto el color y la textura proviene del material visto o del gusto por el color que se aplique al revoque, al estuco o al mal gusto de aplicarlo a la piedra y a la teja... 
Donde se está haciendo una linda experiencia es en la revitalización de Potosí, usando tierras (óxidos) del Cerro Rico para dar color original y natural a las calles. 

O.P. ¿De qué manera se vinculan tus obras pictóricas con las arquitectónicas? 

G.M. Ambas son disciplinas creativas que incidieron en mi formación universitaria simultáneamente (los cursos de Plástica de Barral, Ferreira Centeno, Bulgheroni, David, de historia de Marina Waisman, etc). La pintura es un trasuntar personal de las ideas en tanto que la arquitectura es compleja por la diversidad de actores-factores. Si mi pintura surge del ámbito andino, mi arquitectura se inserta en él. Desde 1989, tengo obras de arquitectura donde el color es protagónico. 

O.P. ¿El caso de la Ch´wiña, sería un ejemplo, no? ... ¿hay un por qué racional para esos colores? 

G.M. Sí esta obra (un centro comercial) es un ejemplo. Primero la metáfora del toldo o chiwiña bajo el cual está la cholita vendiendo naranjas, segundo el aguayo o sea esa tela multicolor con que lleva su bulto en la espalda (mercancía, bebé, lo que sea), tercero un paquete de regalo que se cubre de un papel de colores, son todas ideas de lo que puede ser esa caja de compras como centro comercial. 
El muro plegado y el techo de Duralit posibilitan manejar las franjas de colores de una manera racional, siguiendo ciertas leyes de mayor intensidad en razón inversa de la superficie, gamas del azul al magenta, etc. 
Debo volver a contar la anécdota según la cual, la Junta de Vecinos pasó carta de protesta porque los colores ofendían al evocar un ancestral pasado (campesino) ya superado (urbanista)... 

O.P. ¿Existe una "escuela" en relación al uso del color en la arquitectura boliviana? ¿Reconocés algunos seguidores? 

G.M. Me hacés unas preguntas que merecerían iniciar una investigación o por lo menos una revisión de las últimas publicaciones sobre la arquitectura que se está haciendo en Bolivia. Pero puedo arriesgar una respuesta diciendo que no existe una "escuela del color", por lo mismo que el color no forma parte del ejercicio proyectual durante la enseñanza. Tampoco reconozco seguidores. Antes bien detractores que desconocieron el color oficial de los monumentos gubernamentales en La Paz ( período republicano) y ahora los pintan de ocres como si pertenecieran a la época virreinal...y por tanto rompen la armonía que yo había logrado con la inserción del edificio Anexo al Palacio del Congreso, en tonos de blanco y gris. 

O.P. ¿Qué obras de otros arquitectos te resultan inspiradoras en cuanto al uso del color y por qué motivos? 

G.M. La verdad que no conozco muchas obras de arquitectos en color, salvo claro está la de Barragán y de Legorreta en México, la gran mayoría o trabaja en materiales vistos o en colores muy pálidos. 

O.P. El tema del Color ¿es abordado desde el Centro de Estudios y Proyectos Nueva Visión? ¿De qué manera? 

G.M. Nuestra primera experiencia al respecto fue el estudio de color del Centro Histórico (Casco Urbano Central ) de La Paz (1976), que nos permitió descubrir que los edificios institucionales (palacios de Gobierno, Congreso, etc.) eran de paños blancos y detalles arquitectónicos (pilastras, molduras, cornisas) de color gris. Luego los edificios de las clases dominantes eran monocromos (ocre amarillo) mientras que las casas populares en los límites del centro eran variopintas, marcando la propiedad de cada habitante aunque desvirtuando la unidad del volumen original. 
Nuestro último proyecto, el Centro Internacional de Convenciones en La Glorieta, Sucre, combina el ladrillo visto, por afinidad al color del Palacio preexistente, con toques de color azul cobalto, marcando las estructuras y carpinterías. 

O.P. Contanos algo más del Centro de Estudios y Proyectos Nueva Visión... ¿Quiénes lo integran? ¿Depende de una universidad? ¿Es un estudio particular? 

GM: Es un estudio particular, nunca dependimos de instituciones, funcionamos como una consultora de proyectos urbanos, arquitectónicos, de transporte urbano, montaje de exposiciones, en fin en todo lo que se nos ocurría que podía ser una PROPOSICION con una NUEVA VISION, a veces anticipándonos a la demanda de una entidad o cliente, a veces ganando algún concurso. 
La conjunción de profesionales ha sido fluctuante en estos 40 años, en relación a la complejidad o la inexistencia de trabajos, a las vacas muy, muy flacas y a las más gordas. 

O.P. ¿A pesar de todas las variaciones que existen... podrías definir el color de Latinoamérica? 

G.M. imposible definir el color. Sí podría hablar del colorido que principalmente vibra en las vestimentas nativas y más aún en las festivas. También se podría hablar de la predilección de ciertos colores populares o del uso más culto del color sobre todo si hablamos del color en la arquitectura. Por ejemplo, en la cerámica tenemos el color natural de la arcilla horneada o vitrificada, que posiblemente es del gusto del indígena y la cerámica pintada con decoración al puro brochazo de lata de color industrial con figuras "para el gusto del turista"... .como hablar de flores en el jardín, en el florero o de flores de plástico. 

Créditos fotográficos: 

Las pinturas pertenecen a Gustavo Medeiros y son óleos sobre tela. 
1 Cancha de coca, op 589, año 1990 

2 Pictografía 24, op 136, 1976 

3 No hay pan, op 585, año 1989 

4 Señoras: véndame op 584, año 1989 
5 Balcones op. 581, año 1989

   

domingo, 27 de enero de 2013

entrevista a Alejandro Zaera Polo



entrevista a Alejandro Zaera Polo 

por Pedro Pablo Arroyo Alba para 30-60 cuaderno latinoamericano de arquitectura N2 geomtrías 

Esta entrevista fue realizada en Japón durante la ejecución de la Terminal Internacional de Yokohama 

Alejandro Zaera Polo, Arquitecto (ETS, Madrid, España), Master en Arquitectura (Harvard, EEUU), colaboró en OMA (office of metropolitan architecture, Holanda). En 1992 forma con Farshid Moussavi el FOA, Foreign Office of Architecture (UK). Es el Director del Berlage Institute (Holanda) y ha enseñado en la Architectural Association (Londres), Columbia, UCLA, Princeton (EEUU). Ha colaborado con El Croquis, Quaderns, A.D, entre otras publicaciones. 




1. El uso del ordenador es una circunstancia clave en el desarrollo del Proyecto, desde el mismo inicio del mismo, sin el que cierto tipo de maniobras no se hubieran podido abordar... 



AZP - Utilizamos los ordenadores, pero la forma en la que los utilizamos en el estudio es bastante convencional. Quizás no era tan convencional cuando empezamos, porque yo tengo la experiencia muy clara de pertenecer a la primera generación de arquitectos que comienza a emplear el ordenador como herramienta de trabajo. La generación antes de mí no los usaba porque aprender a utilizar el ordenador era demasiado difícil. Casi todos los que empezaron trabajando con el ordenador antes que yo terminaron siendo especialistas en ordenadores y tuvieron que abandonar la práctica de la arquitectura. 

2. ¿Te refieres al uso del ordenador como herramienta meramente de representación, o como herramienta de diseño, como posibilidad de interacción mente-maquina? 

AZP - En aquel momento (principios de los '90) el ordenador era un medio puramente de representación, y mi reto personal fue el plantearme hacer toda la producción relacionada con el proyecto usando el ordenador. Y esto era una cosa que no se hacía. La gente dibujaba a lápiz o a tinta. Para mí fue una gran decisión, porque no sabía como usarlos. Evidentemente, cuando entras dentro de la herramienta te das cuenta de que te permite pensar de forma distinta, pero esto fue con lo que empezamos a trabajar bastantes años después. 
Después de trabajar en OMA nos fuimos a Londres, y entramos a dar clase en la Architectural Association (Londres). Yo creo que ahí fue cuando empezamos a pensar en el ordenador como herramienta que es capaz de generar por sí misma forma, como herramienta que es capaz de recoger procesos o "inputs" que generan casi por sí mismos forma. Esto es algo que ya había intuido en OMA, porque en ocasiones hacíamos operaciones en las que te dabas cuenta que con el ordenador se podían sistematizar, y sistematizar de alguna manera que produjesen efectos extraños. 

3. Cuando la herramienta es tan decisiva en el proceso de generación del proyecto, los detalles sobre la misma son importantes. Existe un amplio espectro de mecanismos diversos, en el que una variación mínima de cualquiera de los factores puede hacer cambiar el producto por completo. ¿Sigue siendo Autocad vuestra herramienta de trabajo? 

AZP - Sí, también ahora es nuestra herramienta de trabajo, porque es el programa que más me gusta. A mí lo que me gusta de Autocad es que es un programa muy primitivo, porque trabajas como si todavía estuvieras…, sabes lo que estás haciendo! El problema que tienen otros programas es que ya no sabes lo que estás haciendo porque la herramienta es muy sofisticada y realiza muchas operaciones que tú ya no controlas muy bien. Este tipo de programas están muy bien para hacer una animación, o un "render", pero cuando intentas hacer una sección, con Maya por ejemplo, no puedes; no son programas que te sirvan para construir. 
Precisamente durante el desarrollo del proyecto de Yokohama fue cuando observamos este hecho. En determinados momentos usábamos Microstation para modelar ciertas cosas que son complicadas de modelar en Autocad o no se pueden modelar en Autocad. Al final te das cuenta de que todo lo que no se puede modelar en Autocad no se puede construir. Incluso si el ordenador lo dibuja en la pantalla y lo imprime, notas que las medidas no son exactas, que para construir determinadas superficies otros programas hacen operaciones que no son exactamente lo que tú quieres, que no te sirven para producir una geometría constructiva. 

4. El software como simulador de "constructibilidad" permite que el proyecto de la Terminal abandone el "solar" de los paneles del concurso para materializarse en el "solar" de Yokohama. El proceso hacia la determinación geométrica de la forma es una sucesión de operaciones matemáticas decisivas... 

AZP - Sí!, pero no es un proceso de simplificación, porque el proyecto no se simplifica; es un proceso de complejización. Un proceso de complejización que conlleva el ir aumentando la resolución, el ir añadiendo información. El modelo de la Terminal es completamente digital y está generado a base de hacer secciones y unir las secciones con superficies regladas. Así, la geometría del proyecto es muy sencilla desde el primer momento, pero no es una geometría que funcione. Está bien para un concurso, pero para un proyecto no es válida, porque vas encontrando problemas: entre una curva y otra la superficie va produciendo quiebros que entonces hubo que hacer más suaves, para lo cual es preciso dividir las caras de la superficie con una resolución más pequeña, y así sucesivamente. 

5. Esta secuencia, vista así y ahora en conjunto, parece una cadena de acciones lógicas que se puedan haber programado. Los experimentos con los Algoritmos Genéticos de John Holland 1 se están retomando y es una línea de investigación muy importante actualmente dentro del campo de la Inteligencia Artificial por su potencial para el diseño de formas que no están preconcebidas. 

AZP - El tema de los algoritmos genéticos me parece un experimento interesantísimo, si no el experimento más interesante hoy en día y probablemente del futuro. Es un camino muy seductor : yo genero una población de agentes, los parámetros que los describen, sus relaciones en un determinado espacio y entonces introduzco una secuencia aleatoria, que a base de muchas iteraciones va generando formas.
A mí esto me parece increíble, una forma muy sugerente de trabajo, pero… yo soy un arquitecto antiguo. Soy demasiado antiguo como para disfrutar con este proceso. A mí me gusta tomar decisiones. Lo que me da placer es decir: "lo que quiero es hacer esto, pero lo que no quiero es hacerlo yo". Lo que quiero es tener un determinado deseo y mediarlo a través de un instrumento, para producir algo que de alguna manera yo esperaba, pero de una forma distinta. Para mí, el ordenador es más interesante como una herramienta de mediación o de distanciamiento del producto. No es una cuestión de renunciar a mi autoría, sino de hacer una autoría mediada. 

6. Uno de los grandes retos que el diseño evolutivo debe solucionar, según Peter Bentley 2, es el de la descripción paramétrica del "genoma" de los agentes de un sistema o ingredientes participantes en los algoritmos de morfogénesis. El reto es identificar los problemas y soluciones en los mecanismos de creación de forma, y codificarlos eficazmente 

AZP - El problema de la arquitectura es que es un problema tan complejo, tiene tal cantidad de parámetros, que yo no voy a decir sea imposible, en algún determinado momento, el introducirlos todos dentro de un ordenador y procesarlos. El hecho arquitectónico es local, ocurre en un determinado tiempo y espacio. Habría que programar el ordenador para que leyera la historia, el lugar, la topografía, la estructura de tráfico, la idiosincrasia del cliente, …, y no tomase decisiones basadas en pre concepciones, sino que fuera capaz de aplicar mecanismos genéticos a cada uno de esos problemas y de alguna manera ponerlos todos en contacto. De aquí emergería arquitectura que estaría hecha específicamente para un determinado sitio y que estaría genéticamente producida, criada genéticamente desde cero. El programa tendría que realizar una serie de acciones que nosotros hacemos ya de una forma automatizada porque también somos máquinas. Algunos nos hemos educado en resolver este tipo de problemas y procesamos esa información deprisa. Tenemos experiencia. El problema que hay en confiar demasiado en la experiencia es que está viciada de experiencias previas, aunque al mismo tiempo da una serie de resortes para hacer cosas que de otra manera no sabrías como hacer. 

7. ¿Dónde empieza y dónde termina entonces el proceso del proyecto? 

AZP - El comienzo y el final son externos al proyecto. Siempre. Nos gusta pensar que lo proyectos no se acaban, o se acaban por razones externas al propio proyecto. Los proyectos buenos podrían seguir, ad-infinitum. Las condiciones de contorno son las que determinan al objeto, pero yo no sé generalizar donde empieza y donde termina un proyecto, en abstracto. El principio y el final no son elementos significantes. 

8. Vosotros siempre relacionáis vuestra actividad de investigación con vuestra actividad productiva. ¿Era el proyecto de la Terminal un tipo de edificio que teníais ya en mente, para el cual el concurso fue la excusa perfecta? 

AZP - Ya estábamos dando clase en la Architectural Association cuando en un determinado momento nos propusimos hacer una serie de concursos en los que podíamos trabajar con un material que nos interesaba en aquel entonces: experimentar con contenedores y manipular el suelo. El primero de ellos fue el "Glass Center", en Inglaterra, y el segundo fue el de la Terminal de Yokohama. 

9. Las coordenadas geográficas de la Terminal habrán dotado al desarrollo del proyecto de una serie de especificidades locales que hayan influido con más fuerza como condiciones de contorno. 

AZP - El origami como idea de estructura, que de alguna manera tiene relación con la artesanía japonesa, y que en realidad ya se encontraba en la propuesta del concurso. 
Probablemente hubiera tenido menos sentido en Holanda. El hecho de trabajar en Japón te da más tiempo para diseñar, incluso durante el proyecto de ejecución, porque los dibujos finales se hacen durante la dirección y supervisión de obra. Esto pasa en todas partes, con la diferencia de que aquí es más explicito y las empresas constructoras están directamente implicadas en esa fase. 

10. Hay un momento en el desarrollo de la estructura en el que la propuesta del concurso, la placa tipo "cartón ondulado" se abandona en favor de una variante de estructura de barras. Esta mutación no sobrevive por mucho tiempo, porque los "pliegues' aparecen de nuevo más tarde, readaptados en una solución final que los expresa con mucha más potencia 

AZP - En realidad, no seguimos por el camino de la estructura estérea porque el cliente nos había recriminado reiteradamente en la primera fase, como estrategia de presión, que el proyecto no ofrecía todo lo que estaba prometido. Fue entonces cuando empezamos a manejar la idea de quitar la tapa de abajo y de ir alternando los pliegues, como las estructuras de Renzo Piano, pero deformadas. 
El segundo cambio significativo, que no sé cómo conseguimos, fue dejar la malla cartesiana por la malla topológica. Al principio teníamos toda la estructura dibujada a ejes paralelos, pero comenzamos a pensar en la posibilidad de que la geometría de los pliegues reflejara en cierto modo la curvatura de las jácenas3. Watanabe4 opinaba que era mucho más fácil, en términos de puesta en obra, tener la referencia ortogonal aunque haya que cortar las piezas distintas. 
Al final nos dimos cuenta de que es verdad. Hay muchos aspectos de la estructura que son puramente teóricas, que son experimentos en geometría de estructuras. 
El argumento que siempre usamos para contar el proyecto, que la malla topológica permite repetir los patrones de los rigidizadores y maximizar la simetría local de los pliegues, es cierto teóricamente, pero es falso o no tan eficaz en la práctica. Ciertamente, los patrones son los mismos y van rotando siguiendo las generatrices de las jácenas, pero cada una de las chapas de acero que unen los rigidizadores van teniendo esfuerzos diferenciales, de forma que algunas son de 9mm y otras son de 24mm, con lo cual los rigidizadores ya no son todos iguales porque hay que ir cortándoles el borde, a unos más a otros menos, en función de su posición. La introducción de estos factores geométricos de órdenes sucesivos se van acumulando, y obligan a hacer cada pieza distinta. La estructura es muy consistente teóricamente, pero las razones que damos no son tan ciertas al final. 
Como he dicho, pensábamos que la malla topológica ayudaría a maximizar la simetría local de cada pliegue, para que sus dos caras fueran lo más parecidas posible. Esta idea general debe ser compatible con que cada uno de los puntos de intersección de las aristas de los pliegues con las jácenas se produzcan en los rigidizadores, para poder transmitir la tensión eficazmente. Este es un problema imposible de solucionar geométricamente. Hicimos un programa en Lisp para que dibujase los pliegues maximizando la simetría local, pero no hubo manera, las intersecciones no se producían en los rigidizadores. La solución fue colocar unas chapas de refuerzo local allí donde fuese necesario, de transferencia entre el pliegue y el rigidizador. El resultado no es tan limpio como aparece normalmente en los dibujos. 
Sería muy bonito hablar en otro momento de la pelea entre la malla topológica, que es más eficaz en términos de generar más simetrías locales y más repetición, y los sistemas de construcción, que están pensados para hacer las obras ortogonales. En esta especie de lucha, la malla topológica termina siendo mucho más complicada de llevar a cabo. Es un argumento técnico-teórico que cuando es llevado a la práctica está completamente equivocado, y que después, cuando vas al edificio una vez terminado, vuelve a ser muy eficaz arquitectónicamente. El hecho de que las cosas no estén referidas a una malla cartesiana, el hecho de que hayas cuestionado ese tipo de operaciones termina produciendo un efecto, hablando ya de efectos plásticos o espaciales, que es nuevo, que funciona de manera distinta espacialmente; y eso es lo que más me gusta finalmente. 

11. El proyecto adquiere una tensión y una energía que no tenía. 

AZP - Si… casi que las cosas se mueven… Sinceramente, creo que toda la arquitectura buena al final es así: más cara y es más difícil de hacer porque está cuestionando los preceptos en los que la arquitectura convencional se rige. Estás forzando el límite de lo establecido para experimentar. Pero te das cuenta de que eso te da muchos problemas; te das cuenta de por qué los clientes no contratan a gente así… cuando echan a Utzon, por ejemplo, porque aquello debió ser… 
La Terminal se ha podido construir porque estábamos en Japón y la celebración del mundial de fútbol presionaba mucho al cliente; de otra forma no hubiera salido. Este es un tipo de proyecto además que si no lo haces cuando tienes 35 ó 40 años ya no lo haces, porque sabes que no se puede hacer, aprendiendo que no se puede hacer a base de hacer otros proyectos. Casos como el Pompidou o la opera de Sydney: estos proyectos salieron adelante porque existía la oportunidad de hacerlos y porque los autores tenían energía e ilusión. Imagino que cuando eres un arquitecto más experimentado puedes ves la tortura que se avecina y prefieres no cuestionar tanto la arquitectura. 





1 Los algoritmos genéticos son programas de computación que "evolucionan" en modo similar a la selección natural y resuelven problemas cuyos creadores no comprenden completamente. 

2 Bentley describe procesos de la naturaleza como evolución, enjambresde insectos, sistemas inmunes y desarrolla cómo usar los mismos procesos en las computadoras. 

3 Vigas principales 

4 Kunio Watanabe, (Structural Design Group), desarrolló el diseño estructural de la Terminal de Yokohama. 

Pedro Pablo Arroyo Alba, Arquitecto (ETS, Madrid, España). Estudió en la Batlett School of Architecture (UK) y en la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de Córdoba (Argentina). Doctor en Ingeniería en la Universidad de Tokio (Japón). Doctor en Arquitectura por la Universidad Politécnica de Madrid (España). Actualmente, es Director del Departamento de Arquitectura y Urbanismo de CA-Group (Shanghai, China). 
Esta entrevista también ha sido publicada en: Pasajes de Arquitectura y Crítica n°40. 

Para ampliar la información consultar en 30-60 n2 – geometrías 
Colección: 30-60 cuaderno latinoamericano de arquitectura 
Editorial: Editorial I+P, Córdoba, Argentina. 
Precio Venta al público: $69,50 
Donde adquirirlo: en www.30-60.com.ar (envíos a todo el país) y en librerías especializadas

domingo, 6 de enero de 2013

Entrevistas Germán Valenzuela



Entrevistas Germán Valenzuela 
por Inés Moisset para Innovación N22 de la colección 30-60 cuaderno latinoamericano de arquitectura 

Es Arquitecto y Master en Arquitectura por la Universidad Politécnica de Cataluña y el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. Es co-fundador y Director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Talca donde es profesor de diversos talleres de arquitectura, profesor guía de cursos investigación y de obras de titulación. Ha sido profesor invitado en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica y del Taller Danza de la Universidad de la República en Uruguay. Ha organizado y participado de diversos eventos para la difusión de la arquitectura latinoamericana entre ellos el Seminario Del Territorio al Detalle (Talca 2007-8). Participa del colectivo internacional Enlace Ciudades Otras (E.C.O.) y colabora en la revista uruguaya de arquitectura MAPEO

I.M: En este número dedicado a la innovación nos interesa que nos cuentes sobre la experiencia de las Mil Plazas que desarrollan en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Talca ¿cómo surgió la experiencia?, ¿de qué se trata? 

G.V: Es una historia que comienza en 2004, en el tema de hacer más práctica la experiencia académica, pero la idea surge con la misma fundación de la Escuela. Hay una historia corta que tiene que ver con por qué armamos el taller de agosto y por qué la obtención del grado, es a través de la construcción de la obra. Hay una historia larga que tiene que ver con que estamos en el Valle Central de Chile y por qué decidimos fundar la escuela. Esto partió en el año ‘99. 

I.M: Si, me parece importante ampliar sobre ese contexto… 

G.V: La escuela está fundada sobre tres dominios en términos académicos, que son el oficiar, el operar y el innovar 
El oficiar tiene que ver con todas las competencias relativas a la concepción, a la proyectación, a la supervisión del edificio, de una obra cualquiera sea. Es lo que la sociedad espera del arquitecto. 
El operar tiene que ver con las competencias relativas a la proactividad, que la sociedad contemporánea requiere de los profesionales cualquiera sea su origen. Tiene mucho que ver con la generación de esta escuela porque estamos en un medio bastante limitado, donde la arquitectura no tiene un rol muy claro en la sociedad que nos toca vivir aquí. El Valle Central es un valle muy rural de base agrícola, donde los estudiantes no tendrían mucho espacio donde operar sino con su propia proactividad. 
Y luego, el innovar, la trasformación del conocimiento en riqueza, que es una de las cosas que nos interesa dentro de la academia. Ahora la palabra innovación es una palabra muy escurridiza. Sobre todo cuando la innovación aparece muy cercana a la generación de productos. Para nosotros en realidad la innovación tiene más que ver con la transformación en riqueza. Eso lo deja en un ámbito todavía ambiguo. Pero que es una ambigüedad necesaria. 
Justamente relativo a eso, en el año 2004 a raíz de una serie de trabajos académicos que se venían haciendo desde el 99 con los estudiantes, decidimos un poco salir del campo protegido del campus universitario y poner nuestra obra en algún lugar del territorio. De alguna forma vincularse con la sociedad y con el problema que significa estar en un lugar público, en una plaza, en un espacio social. Y eso abrió desde el 2004 en adelante todo un tema de discusión y un desarrollo intelectual interesante. 

I.M: Cuando ustedes hablan de vincularse con la sociedad ¿cómo vive la comunidad las intervenciones que realizaron? 

G.V: En las primeras intervenciones del 2004 no teníamos tanta conciencia de palabras como “participación”. Estábamos en realidad más preocupados de insertarnos en el paisaje. El paisaje de esta región es espectacular. Es una región muy bella, muy hermosa y muy potente climáticamente, morfológicamente… 
Partimos en realidad del desconocimiento, de cómo podía resultar salir a la calle con los estudiantes. Y elegimos una escena que tiene más que ver con el territorio, el encuentro de los ríos por ejemplo…. Y vincularse a una muy muy pequeña comunidad rural para quienes construimos una plaza más bien efímera. Y resultó en un proyecto muy experimental, muy hermoso, muy potente desde el punto de vista plástico, que no duró muchos años tampoco. 
Ya no queda nada. Pero que nos arrojó un montón de interrogantes sobre cómo seguir avanzando en aquello. Y en los años siguientes fuimos incorporando cada vez más el tema de la participación de los propios poblados. 
Hasta el año 2006 todo lo que habíamos hecho era en pequeños poblados alrededor de las ciudades principales y en el 2007 decidimos que era tiempo como para vincularse un poco más con lo urbano que tiene componentes más complejos desde el punto de vista de la participación. 
Porque la escuela lo que hace no son plazas públicas. No es nuestra intención diseñar espacios públicos sino es tener una experiencia respecto de lo público. Preguntarse respecto de cuál es su valor, proponerle a la ciudad lecturas nuevas, recuperar espacios vacantes, insertarse en lugares que son sobras, más allá de generar nuevas centralidades del diseño de una plaza. 

I.M: ¿Y cómo se da el proceso creativo de estas intervenciones?, ¿cómo surge el tema, cómo se organizan? 

G.V: Eso se ha ido depurando bastante. Originalmente lo proponíamos los profesores de la escuela, después de una discusión bastante larga buscando los lugares y los temas, etc. Pero hoy día lo que se ha hecho y que funciona muy bien es involucrar directamente a los alumnos del último año, de 5º año, en un taller de ideas, que dura 10 semanas y que lo que pretende es levantar ideas y temas. Y eso se desarrolla en un curso más duro, tecnológico, donde se definen constructivamente esas ideas y también se revisa su viabilidad ya que lo hacemos con muy muy pocos recursos. 
Y finalmente un taller de obra que dura 6 semanas. Se hace un taller vertical donde participan todos los estudiantes de la escuela de 2º a 5º año, en una especie de escala jerárquica, donde los de 5º son más responsables que los de 2º. Durante esas semanas se hace la gestión, el rediseño de los proyectos que se habían postulado en el primer semestre y la construcción. Siempre con un afán de revisión reflexiva. No nos interesa tanto, o por lo menos nos hemos ido acercando de a poco a que la proporción de trabajo y reflexión sea 50 y 50 .Que no sea tanto trabajo de mano de obra. Nos había pasado en alguna oportunidad que de las 6 semanas habían 5 de trabajo duro y después nos hemos ido acercando a una proporción más equilibrada de reflexión y trabajo manual. 

I.M: ¿Y las relaciones que se ven con el arte contemporáneo, el minimalismo, o el land-art, son relaciones buscadas o surgen porque tienen una reflexión teórica de base común? 

G.V: Entre los profesores de la escuela hay intereses muy diversos. Quizás los extremos podrían ser los propios en el arte contemporáneo y los más cercanos a la tecnología o al desarrollo tecnológico. 
Yo creo que es justamente la discusión de gente que somos todos muy distintos es lo que permite que esas cosas convivan. Nos ha interesado como equipo funcionar como una diversidad. No hay una intención primigenia de acercarse al land art. Pero si hay proyectos que tienen claramente esa vocación, pero hay otros proyectos como el de los “paraguas rojos” por ejemplo, que tiene un afán muy potente en lo estético donde hay un desarrollo tecnológico muy interesante que ha tenido mucho detenimiento, mucha reflexión. 
El equipo de trabajo está constituido por personas que se han formado en lugares distintos. Uno de los requisitos fundamentales es que todos los integrantes de la escuela provinieran de escuelas o por lo menos desde intereses distintos de manera que pudieran aportar a la generación de un nuevo formato, que no necesariamente estuvieran de acuerdo. 
Todos nos hemos formado de alguna manera en la escuela. Porque todos llegamos a la escuela recién titulados. Juan Román que fue el que formó la escuela de arquitectura, el más grande del equipo, confío totalmente en gente recién titulada y todos nos hemos ido formando. Incluso hemos hecho nuestras maestrías desde la propia escuela. Saliendo a otros países, a otros proyectos pero de alguna forma nos hemos formado acá. 

I.M: ¿Cómo es la relación entre investigación y enseñanza? 

G.V: Hay un asunto interesante que es que cuando uno revisa las escuelas de arquitectura que están en ámbitos mucho más desarrollados o que tienen acceso a muchos más recursos que nosotros (somos una escuela pequeña con recursos muy limitados) uno advierte que la investigación se hace al interior de la escuela muchas veces y que cuentan con muchos recursos para eso. De alguna forma también nosotros estuvimos forzados a inventarnos un modelo que nos permitiera investigar, indagar o hacernos preguntas sin esos recursos y que de alguna forma nos pusieron en una situación de estar fuera de los muros del campus. Porque como no teníamos cómo simular esa realidad de alguna forma teníamos que estar en la realidad. A pesar de que no me gusta mucho esta relación, como que la Universidad no fuera real. Hay una cierta complejidad que está fuera de la realidad que protegen los muros del ámbito académico y que uno lo puede simular en los laboratorios cuando tiene los recursos. 

I.M: Claro, ustedes buscaron una respuesta creativa a la investigación en la Universidad… 

G.V: El taller de obra prácticamente no cuenta con recursos propios. Hacemos todo con 3000 o 4000 dólares que pone la propia universidad y el resto son todas cosas que tenemos que gestionar con los propios estudiantes y se tienen que desarrollar a partir del propio proyecto. El problema de la gestión de los recursos, del tiempo, de la tecnología y la mano de obra. Y además, como te decía con respecto al arte, resultan en una integración bella, en una propuesta, en una manera de soñar el territorio y la ciudad que no se pueden hacer dentro de la escuela. Es muy difícil. 

I.M: ¿Qué consideras que han aprendido los profesores? 

G.V: Es difícil esa pregunta porque hemos aprendido, yo creo, todo lo que sabemos. Uno aquí adentro no s e alcanza a dar cuenta hasta que se encuentra en la situación de una entrevista o de dar una conferencia en un lugar y a todos los profesores nos ha pasado darnos cuenta de la magnitud de las cosas que hemos tenido que inventar y lo interesante o lo poco interesante que eso puede resultar. Creo que hemos dado vuelta muchas de las prácticas que las escuelas de arquitectura suelen tener, porque nos hemos dado la libertad de repensarlas nomás. Incluso muchas veces sin ganas de tener que repensarlas, sino por necesidad. Cuando uno sale y se ve en un espejo se da cuenta de eso. 

I.M: Y los alumnos ¿qué se llevan de la experiencia? 

G.V: Hay cosas interesantes con respecto a eso. Un estudiante que se había titulado hace un tiempo atrás hizo un parador para los arrieros en la cordillera, un parador muy bello y comentaba que uno de los arrieros se había detenido junto a él a preguntarle qué era lo que estaba haciendo. El arriero estaba muy desconcertado que apareciera en la mitad del cerro. El estudiante le dice que estaba construyendo un parador para ellos, para los arrieros. Entonces el arriero reparó en que las tablas, la madera con la que estaba construida la obra era la misma madera que él tenía apilada en su casa y le dice: “Pucha que importante que es estudiar”. El arriero con los mismos materiales no era capaz de pensar lo que estaba pensando el estudiante en la cordillera para los arrieros. 
Los estudiantes han tenido que aprender a re-mirar el paisaje rural. Ellos provienen de un estrato social medio muy dedicado al agro, donde la arquitectura no tiene un espacio muy claro. Han aprendido primero a re-mirar ese paisaje, a valorarlo, a encontrar en él oportunidades, a transformar esas oportunidades en obra o en gestión o en la aparición de nuevas cosas, y a ser capaces de llevar adelante ese proceso, bien, mal, con tropiezos etc. Pero tengo la impresión de que aquello que nosotros discutíamos cuando formamos la escuela, de que nuestra aspiración era aportar al desarrollo de la región a 30 años, se logra si es que los estudiantes se quedan en esta región y son capaces de reinventarla. Tengo la impresión de que parte de eso se cumple con el proceso que hemos logrado construir, que no es completamente coherente pero que con las 150 obras que tenemos construidas, con los talleres de obra, se ha logrado recorrer bastante sin tener que ceder espacio de independencia proyectual, sin tener que ceder respecto de la belleza, respecto a la capacidad intelectual del arquitecto de resolver problemas complejos. Primero de poder generarse problemas complejos y después de poder resolverlos. Pero en un ámbito que es muy competitivo, muy complejo, creo que para todos los estudiantes de nuestros países. Salir al ámbito laboral, es un desafío distinto a lo académico. 

I.M: Resalta en la experiencia de ustedes la vinculación con el lugar, lo geográfico, los materiales disponibles, el paisaje, la comunidad y sus problemas… 

G.V: No sé si esto tendría que quedar grabado, pero quizás en algunos casos, valiéndose de ese territorio o de esa belleza en forma un poco descarada, porque en más de una oportunidad lo hemos ocupado a nuestro antojo, para probar, para ver hasta donde llegar, sin tener demasiados reparos. 
Mi hermano dice que más vale pedir perdón, que pedir permiso… En muchas obras hemos tenido que pedir perdón porque nos hemos equivocado. Hemos tenido el espacio para tomarnos ese entorno como laboratorio. 

I.M: El laboratorio y la experiencia implican tomar riesgo, partir de lo desconocido… 

G.V: Yo estoy convencido de que si estuviéramos en un entorno ultra-urbanizado como Santiago hubiera sido imposible. Hemos actuado fuera de los permisos, un poco fuera de la ley… 

I.M: ¡Bien latinoamericano! 

G.V: (risas) Sí, o por lo menos experimentando en eso…. 

El equipo de la escuela está formado por: 

Juan Román (fundador, ex director, ideólogo de la escuela)-Juan Pablo Corvalán-Eduardo Aguirre- Mauricio Ramírez-Kenneth Gleiser-Blanca Zúñiga- Andres Maragaño-Fernando Montoya-Germán Valenzuela nuevos ex alumnos: Tatiana Schukkert-Juan Gajardo-José Luis Uribe 

referencia de fotografías: 

a. Anfiteatro en Longocura: Jaime Latorre. 

b. Landmark: Ruta Turismo Rural Secano Interior: 

Blanca Zuñiga. 

c. Cubierta de Esferas de Cañas, Panguilemo: 

Blanca Zuñiga. 

d. Pabellón de carreras: Claudio Castillo Moscoso 

e. Plaza paraguas: Lorenzo Mazzarini, 

David Valenzuela, Karina Gonzalez, Natalia Ulloa. 

f. Ermita Schoenstatt en Linares: Juan Paulo 

Alarcon.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Entrevistas Oscar Niemeyer


Entrevistas AD: Oscar Niemeyer
Por David Basulto para ArchDaily

La última parte de nuestro día de Brasil, en conmemoración del cumpleaños 104 de la famosa arquitecto brasileño Oscar Niemeyer y el lanzamiento de ArchDaily Brasil : Una entrevista exclusiva con el propio Sr. Niemeyer.
¿Cómo empezaste a su oficina?
Mi oficina en Copacabana, el único que tengo-se abrió y organizados para cumplir, desde principios de los 50, la creciente demands.The últimos 13 años he sido el único arquitecto aquí "en el trabajo", la etapa inicial de la proyectos es hecho por mí, hasta el proyecto básico, y luego confío en su desarrollo por otros estudios de arquitectura, especialmente los dirigidos por mi colega y amigo Jair Valera y mi querida nieta, Ana Elisa.
Para usted, ¿Qué es Arquitectura?
En mi opinión, la arquitectura es invención. Y bajo este prisma es cómo hago mis proyectos, siempre en busca de soluciones hermoso, expresivo, diferente y sorprendente.
Usted fue muy activo en un momento de cambios políticos y sociales. ¿Cuál debería ser el papel de los arquitectos en nuestra sociedad?
El arquitecto es un ciudadano como cualquier otro, siempre abiertas para atender cualquier tipo de programa que se le presentó, ser siempre conscientes de la necesidad de la sociedad para cambiar, para fomentar un mundo más justo y solidario.
¿Cuál es la importancia de la innovación para su oficina?
Nuestra oficina está constantemente persiguiendo la innovación, tratando de mantener mi propio estilo libre de la arquitectura más abierta, más personal y suave, que se han mantenido durante más de seis décadas. A través de mis dibujos me han dado los ingenieros la oportunidad de innovar en su campo, como mi amigo José Carlos Süskind, reconocido como la persona responsable de la estructura concebida por mí en el libro "Conversa de Amigos" (conversación del amigo - Editora Revan, Río de Janeiro).
¿Cuál es la importancia de las redes para usted?
Se han convertido en algo fundamental en nuestra época.
¿Cuál es la importancia de Internet para su oficina?
Creo que Internet es más útil para mis colegas y colaboradores de mi oficina - especialmente los que trabajan en nuestra revista " Nosso Caminho "-. Lo que dice aquí también se aplica a Vera, mi mujer. Es cierto que las personas que trabajan en la oficina de Jair y Ana Elisa tomar más ventaja de esta red mundial de computadoras que yo.
¿Qué le recomendaría a alguien que quiere estudiar Arquitectura?
Que nunca dejaron las disciplinas más técnicas debilitar o influir negativamente en la intuición creativa del alumno. Y nunca subestimar la importane de la lectura: es necesario leer siempre, especialmente sobre temas no relacionados con la profesión.
Quien aspira a ser un arquitecto tiene que buscar una formación amplia y crítica, como profesional y como ciudadano.
Entonces, ¿cómo preparare para el mundo después de estudiar?
Para mí la lectura es fundamental. He expresado esto en el de mi libro "O servicio ea vida" (El ser y la vida), editado por mi amigo Renato Guimarães.
¿Qué nos puede decir después de su experiencia de iniciar y administrar un estudio de arquitectura?
Me las arreglé para construir una oficina en Copacabana hace 50 años, y durante más de una década yo era el único arquitecto. Elaboro mi proyecto, definir el proyecto básico y sólo entonces confío en ella a otra oficina para el desarrollo - casi todo el tiempo bajo la dirección de mi nieta Ana Elisa y mi buen amigo Jair Valera, como he dicho antes.
Para gestionar cada proyecto es algo muy personal, y por lo tanto, en relación con mis decisiones. Todo funciona muy bien en mi oficina. Es una decisión que busca mantener una arquitectura libre, más ligero, centrado en la búsqueda de la belleza, la sorpresa de la arquitectura. Una arquitectura que han defendido durante mucho tiempo.
¿Cuál es su visión sobre el estado actual de la arquitectura brasileña?
Soy muy consciente de la calidad que se ha logrado por los arquitectos brasileños y extranjeros.Cada arquitecto debe tener su arquitectura, y de crecer, de manera independiente, su intuición creadora y evitar la repetición.